El GCBA ha manifestado claramente con su plan de tránsito la voluntad y determinación necesaria para encarar un ordenamiento del tránsito. Hasta aquí, lo que se conoce del plan apunta en la dirección correcta.
Los vecinos de Buenos Aires, tenemos en el recuerdo innumerables intentos hechos por diferentes autoridades a cargo del Gobierno de la Ciudad, que abordaron esta cuestión. Desde los intentos de reducir el tráfico de los vehículos que podían circular según el número de patente, hasta los carriles exclusivos.
Nada ha resultado en significativas mejoras. La restricción al tráfico tiene inclusive aspectos constitucionales que no se pueden soslayar. El tema es vasto y la discusión encontraría argumentos -a favor y en contra- de prohibir o reducir, la posibilidad de circular con el automóvil propio, en las calles y avenidas abiertas al tráfico en general.
Por nuestra lado, nos concentraremos en un aspecto del plan maestro de reordenamiento del tránsito: la de los carriles exclusivos y la posibilidad de ser utilizados por los taxis para recoger pasajeros. Esta es una situación compleja. En el principio del análisis, se puede asociar la prohibición de recoger pasajeros en los carriles exclusivos, con una forma involuntaria de discriminación entre usuarios. De acuerdo con este enfoque, los usuarios del transporte público de micros, tendrían más facilidad para usar el medio que los usuarios de taxis. Ello debido a la imposibilidad de tomar un taxi sobre la mano derecha reservada a los micros. Siempre hablamos del caso de avenidas donde se haya implementado el sistema de los carriles exclusivos.
Nuestra propuesta para el tema, va de la mano de una de las modificaciones contempladas: la extensión de la distancia entre paradas sucesivas de micros de dos a cuatro cuadras. Sin pretender haber sido los únicos autores intelectuales en esto, vale la pena aclarar que esa propuesta fue planteada desde nuestro sitio al JGCBA usando el E Mail contacto incluido en el sitio del GCBA.
Para el tema de los taxis, nuestra propuesta utiliza las mejoras de tránsito que se obtendrán cuando se implemente la nueva disposición y se extienda la distancia entre paradas de micros. Concretamente proponemos dar a los taxis el tratamiento de una línea de micros, es decir, permitirles recoger pasajeros en paradas exclusivas para taxis a ser ubicadas cada cuatro cuadras. Esto claro está, en las avenidas donde se haya implementado el sistema de carriles exclusivos para colectivos.
Las ventajas de esta propuesta son varias:
- No existe discriminación entre los dos medios de transporte público en cuanto a la accesibilidad por parte de los usuarios.
- Habría una mejora significativa en la fluidez del tráfico. Los taxis dejarían de circular a muy baja velocidad del lado derecho de la avenida y se concentrarían en arribar a las paradas preestablecidas donde recogerían o esperarían por pasajeros.
- La distancia recorrida por los taxis para levantar a un pasajeros se reduciría. También el consumo de combustible, aceite, neumáticos y contaminación ambiental.
- La probabilidad de accidentes taxi-colectivo debiera disminuir al reducirse drásticamente la clásica maniobra de encerramiento del taxi, motivada en el acercamiento del colectivo a una parada cercana.
- Las paradas podrán ser equipadas con teléfonos públicos con números bien visibles al público, de modo tal de facilitar al usuario el llamado a los taxis de la parada. Los vecinos del área de cada parada, podrían llamar y solicitar el taxi a domicilio, lo que redundaría en mayor seguridad, sobre todo para las personas de mayor edad. Todo ello resultaría en un sistema globalmente más eficiente.
- La fluidez del tráfico de los colectivos dentro del carril exclusivo, no debiera ser afectada más allá de casos muy puntuales, estadísticamente, muy espaciados. Esto es así porque la velocidad media del desplazamiento de los colectivos subirá el extenderse la paradas (los puntos de velocidad cero=detención, serán reducidos aproximadamente a la mitad). Esto generará mayores espacios promedio en el trafico de los carriles exclusivos y en consecuencia, mayor facilidad y mayor número de oportunidades a los taxis para acceder al carril derecho - “sin cruzarse” por delante de un colectivo cercano- en dirección hacia la parada. |